Obra literaria

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La mano del tallador.

Los sueños de José.

Arrodillado, en medio de la nave principasl de la pequeña iglesia, José oraba pidiéndole a Dios la fortaleza necesaria para hacer frente a los nuevos desafíos. Se había ganado el gobierno a través de un proceso electoral. Sin embargo, aún tenía en mente las palabras pronunciadas por el compañero Presidente... "Ha sido fácil ganar, será más difícil construir"
José pensaba en eso y refugiado en su inmensa fé cristiana, pedía al todopoderoso, la sabiduría que requerían los nuevos tiempos.
El sector pudiente del país, que a través de sus representantes en la arena política, habían dominado casi sin contrapeso la vida republicana, entraban en una especie de corredor de la desesperación, convencidos de que iban a ser despojados de sus privilegios, lo que constituía para ellos la destruccióntotal de sus valores y formas de vida.
Tenían el poder económico y una formidable armada comunicacional. Muy rápidamente recibieron la bendición y los dólares de las grandes empresas multinacionales norteamericanas, que tenían "intereses" en el país, con lo que los temores de José se vieron confirmados.
Salió del templo, preocupado, y sus pasos se hicieron lentos. Con las manos cruzadas en la espalda atravesó la Plaza de Armas y en el kiosko de la esquina, compró los diarios para saber cómo iba la cosa. A la hora del almuerzo, Clarita, su compañera, lo notó raro.
-¡Pucha oh, que se te pasó rápido la alegría, José, hombre!... ¿Qué significa esa cara tan apretada? - le dijo, al tiempo de servirle un caliente plato de cazuela de vacuno.
José la miró con el mismo amor de siempre y sonriendo, mientras esparcía el cilantro sobre el plato, le respondió:
- Estoy pensando en lo complicado que va a ser ahora gobernar, nuestro Presidente tiene a toda la clase alta en su contra y ellos tienen el dinero y con eso, tienen las radios, la prensa, las industrias, los fundos, es decir todo. Más encima están los gringos que no se van a quedar tranquilos si les nacionalizamos el cobre, ¿te das cuenta?, la tarea es gigantesca y eso me preocupa pos mi negra, me preocupa - dijo, mientras comenzaba a dar cuenta del plato. "Mañana es Lunes" - dijo José - "por ahora, preocupémonos de comer en armonía y de ahí veremos que pasa".
(Fragmento del libro; "Los sueños de José").



Buscando el Sol.

Una vez, voló y voló y voló,
la golondrina, se fué hacia el mar.
Se llevó en su vuelo azúl de amor
todo el calor la luz de su mirar

Nada pude hacer por conseguir
cambiar el rumbo de su volar
sólo el tiempo una vez más vendrá
mi propio vuelo a consolar

Una nube y otras muchas más
se la llevaron lejos de mí,
me quedé mirando el cielo gris,
que la devuelva yo le pedí.

Sólo espero que otro clima habrá
que recibirte y calmar su sed,
de seguir buscando ese lugar
donde mañana te encontraré

La distancia entre tu caminar
y mis silencios terminará,
cuando vuelvas y tu nido aquí
junto a mis versos construirá.

Y así juntos por la vida amor
avanzaremos buscando el sol,
para que devuelva con su luz
el tiempo hermoso que no murió.

Una vez, voló y voló y voló,
la golondrina, se fué hacia el mar.


Andén del sur.

Ese andén que se fué,
escalera para ir a mi infancia.
Como nubes de vapor,
volando hacia otros mundos.
Moribundo en el sur,
viejos rieles cubiertos de ausencia,
se van de mis sueños,
como se fué el amor.

Ya no vuela el zorzal,
el jazmín no perfuma tus pasos,
la gravilla y pellín,
del durmiente se fué separando,
y el andén se encontró,
que a su suerte le fue reclamando.
por qué también,
como murió el amor.

Andén del sur,
fiel testigo de tantos abrazos,
mi corazón se deshace cuando hablo de tí.
Andén del sur,
eres sólo un recuerdo en mi canto,
mi corazón se deshace cuando hablo de tí.

En las lluvias de Abril,
fuiste alero de manos curtidas.
En mantas de castilla,
cobijaste a mi padre y mi abuelo.
Un pitazo rompió,
el silencio tesoro del hombre,
después partió,
como se va el amor.

Una trenza de sol,
amarraba un recuerdo de trenes
a una antigua canción,
que silbaba un coro fogonero,
y un niño se durmió,
abrazado a tan gris melodía.
y se ausentó,
como durmió el amor.

Andén del sur,
fiel testigo de tantos abrazos,
mi corazón se deshace cuando hablo de tí.
Andén del sur,
eres sólo un recuerdo en mi canto,
mi corazón se deshace cuando hablo de tí.